viernes, 4 de diciembre de 2020

Contando mi primera historia

Me desperté a las 4 a.m. para ir al baño.  Tarde un poco en dormir; por lo que hice unas oraciones por la salud de mis padres, de José Nicolás y de su mami Omaira que tienen coronavirus.  Me quedé dormida y desperté de nuevo a las 6 a.m.  Me arreglé para ir a trabajar y mientras herví 2 huevos duros para el almuerzo.  Llegué a la oficina e hice el café para todos.  A media mañana, mis compañeros y yo decidimos que compraríamos hamburguesas para el almuerzo.  Pedí las hamburguesas.  A las 12:35 p.m. salimos a buscarlas.  Luego fuimos a casa de Jesús a almorzar.  Regresé a la oficina a las 2 p.m. y comencé a redactar.  


jueves, 3 de diciembre de 2020

Mis influencias

Después de ver la lección de las influencias, mi mente se puso en blanco.  Literalmente escuché el sonidito del monitor cardíaco quedándose plano.  Luego de unos 2 minutos, comencé a reaccionar y a pensar quiénes o qué habían sido mis influencias. 

1. La lectura de miles de cuentos de las enciclopedias Salvat, la de "El Mundo de los Niños" y otras que venían que eran de color vinotinto de tapa dura con cuentos de Julio Verne.

2. Mi papá con las miles de salidas al cine cuando estábamos pequeños.

3. Devorar miles de libros en Inglés cuando nos mudamos a Estados Unidos una vez que aprendí el idioma.

4. Director de cine: Steven Spielberg.

5. Una novela que leí y que me gustó mucho llamada "Cenizas al Viento" de Kathleen Woodiwiss y que leía por allá como en 1990.  La novela "María" de Jorge Isaacs, y "Servidumbre Humana" de Sommerset Maughan.

6. Las novelas que venía en la revista "Variedades", el "Reader's Digest".

8. Peliculas como "La Vida es Bella", "La Guerra de las Galaxias" y la más reciente, la ganadora del Oscar de 2019 "Parasite" (muy, muy buena; ya me la he visto 2 veces)

9. Paulo Coelho.

10. Series de televisión: Breaking Bad, Dark, Pretty Little Liars, Seinfield, Desperate Housewives, Grey´s Anatomy y muchísimas otras más.

Quizá hayan otras cosas que me han influenciado; pero estas son las que se me vienen a la mente luego del paro cerebral.

Saludos cordiales,

Marleth









miércoles, 2 de diciembre de 2020

Te cuento algo de mí

¡Hola! Mi nombre es María Lisbeth, vivo en Venezuela.  Soy profesora de inglés a nivel universitario y aparte de ello, trabajo como Redactora para las redes sociales de la compañía donde trabajo.  Llevo 4 redes de clientes externos, que mi jefe consiguió en un intento de abrir una agencia de marketing digital de la cual luego se aburrió.

Mis primeras historias fueron en mis años de adolescencia, haciendo historias de amor para mis amigas (hablé un poco de ello en el escrito anterior).  Me gustan las historias de época, de fantasía, de terror, de suspenso, de drama, misterio, de viajes, de ciencia ficción, thrillers... en realidad me gustan todas aquellas que capten mi atención y estén bien estructuradas.

Me interesa la posibilidad de crear mis propias historias porque siento que puedo crear mundos; siento que tengo buenas ideas y quiero compartir esto con la gente.  

Lo que más me gusta de una buena historia es que no haya cabos sueltos, que sea lógica, coherente y que me haga soñar, sentir emociones.  

Mi papá solía llevarnos muchísmo al cine, quizá semanalmente.  Yo amaba y disfrutaba esas salidas.  Así que pienso que este proceso fue el que despertó mi interés en crear cuentos, historias y mundos nuevos.

La primera historia que viene a mi memoria es una película que vi cuando tenía como 4 años y que no sé cómo se llama.  Era de princesas, magia, caballeros... recuerdo que me sumergí en ese mundo mágico de color rosa y azul turquesa.  Aún cuando he buscado esa película no logro encontrarla. 

Y la otra que me impactó muchísimo fue La Guerra de las Galaxias, la primera película.  Yo soñaba que era la Princesa Leía, que luchaba por mi mundo, que era una heroína junto a Han Solo quien de hecho fue mi crush a mis tiernos 7 años y que todavía lo sigue siendo. 

Y hasta aquí llego para no hacerlo tan largo.  Gracias por leerme.

martes, 1 de diciembre de 2020

Cuándo me di cuenta de que me gustaba escribir

Saludos querido lector... si es que alguien alguna vez lee esto.  Mi seudónimo es Marleth Graham y es el nombre que voy a utilizar.   Este blog tiene como fin escribir para desarrollar los ejercicios de escritura creativa del curso que estoy haciendo y alguna que otra cosita.  Es un cuaderno de práctica, tal como dice su nombre.  

Cuando tenía 12 años comencé a escribir sin proponérmelo.  En ese entonces, mi mejor amiga se llamaba Leejin y era de Sur Corea.  Estudiábamos en el mismo colegio; pero nuestras clases no coincidían, cosa que me molestaba.   

Primeros pinitos

Era, si mal no recuerdo, 1982.  Éramos unas niñas que ya nos comenzaban a gustar los chicos.  A ella le gustaba un actor de televisión y a mí un cantante.  Así que nos inventamos unos personajes y nuestros novios imaginarios eran precisamente nuestros "crush".

Durante la semana, ella me escribía una historia de amor con "mi chico" con el compromiso de que yo hiciera lo mismo.  Luego, el fin de semana nos intercambiábamos las historias. 

Sin embargo, a Leejin le gustaba mucho escribir y no podía esperar hasta el fin de semana.  Así que creo una especie de búsqueda del tesoro.  Escribía noticas, las escondía y posteriormente cuando coincidíamos en los abarrotados pasillos de la escuela me informaba el lugar donde había "depositado" la encomienda. 

Me fascinaba ir a buscarlas.  

Yo comencé a hacer lo mismo.  Armada con cinta pegante, le dejaba sus notitas pegadas en lugares estratégicos; por ejemplo, detrás del bebedero de agua del segundo piso; en el 4to pupitre de la 2da fila del salón de lenguaje, pegado debajo de la mesa que está entrando a mano derecha en la biblioteca...

En fin, una maravillosa búsqueda del tesoro.

Tengo que confesar que Leejin era más creativa que yo.  Hacía unas historias románticas corticas y yo me las copiaba, cambiándole el lugar.  Un año después, nos mudamos y perdí a esa maravillosa amiga que aún hoy recuerdo con tanto cariño.

1983

En la nueva escuela, hice un grupo de seis amigas (7 conmigo).  Por esa época estaba muy de moda una banda británica llamada Durán Durán y a 4 de nosotras nos gustaban los integrantes quienes eran nuestros "ultimate crush".  

De esas 4 chicas, había una con la que yo me la llevaba súper, Renee.  Le pregunte si quería que le escribiera una historia de amor con su crush y ella igual con el mío.  Y allí comenzó otro maratón de historias de amor; pero esta vez no tan complicado porque teníamos como 4 clases en común.

Renee era increíblemente creativa y no me copiaba mi historia.  De hecho se inventaba unas cosas emocionantes.  Fue entonces cuando me di cuenta que no había necesidad de copiar sino de "crear" y comencé a hacer lo mismo.   

Era como el ver el capítulo de la semana de tu serie favorita y esperar con ansías el siguiente capítulo. 

1984

Un año después nos mudamos de nuevo.  Ya estaba más grandecita y en el nuevo lugar no sentí necesidad de hacer esas historias de amor con otras personas.  Me encerraba en mi cuarto en la noche a escuchar en la radio el programa "Solo para enamorados" y esas canciones me arrancaban palabras, lágrimas e historias de amor de mi corazón.  

Entonces escribí, escribí miles de historias chiquitas que guardé en cuadernos y que nunca mostré por temor a hacer el ridículo.   

Recuerdo que llegué a comentar dos o tres veces que me gustaba escribir historias de amor y la gente me decía con cierta burlita "entonces vas a ser la próxima Corín Tellado"; burlita que me parece hoy en día absurda siendo que esta dama fue una autora exitosa.

2020

Seguí escribiendo, a medida que pasaba el tiempo más de vez en cuando hasta que ahora todo está en mi cabeza.  Cuesta un poco llevar al papel porque tengo ciertos temores y bloqueos.  Pero hoy decidí que quiero superarlos y más por algo súper desagradable que me sucedió hace casi una semana y que quizá les cuente en otro momento.

Marleth


Un tormentoso 2021

Este año 2021 ha sido un poco rudo para mí.  Entre la salud deteriorada de mi ochentosa madre y la muerte de mi amado papá me siento como en...